La Super Nintendo Entertainment System (SNES), lanzada en Japón como Super Famicom en 1990, fue la segunda consola doméstica de Nintendo y su respuesta directa a la creciente competencia de la Sega Mega Drive en la era de los 16-bits. A pesar de haber llegado un poco más tarde al mercado que su principal rival, la SNES consolidó el dominio de Nintendo gracias a un hardware avanzado diseñado para manipular sprites y fondos de manera innovadora, destacando su famoso Modo 7 para efectos de pseudo-3D. Con el eslogan "El Cerebro de la Bestia", la consola se convirtió en el hogar de algunas de las franquicias más icónicas de la compañía, como Super Mario World y The Legend of Zelda: A Link to the Past, y se benefició de la colaboración con terceros para crear títulos técnicamente impresionantes (gracias a chips de apoyo como el Super FX), lo que le permitió ganar la "Guerra de Consolas" de los 16-bits a nivel global.
Características
Nombre Super Nintendo Entertainment System (SNES) / Super Famicom (SFC)
Fabricante Nintendo
Generación Cuarta generación (16-bit)
Lanzamiento 21 de noviembre de 1990 (Japón) / 23 de agosto de 1991 (Norteamérica)
Unidades vendidas 49.10 millones (a nivel mundial)
CPU Ricoh 5A22 (16-bit, basado en el WDC 65816)
Velocidad de CPU Hasta 3.58 MHz
Memoria RAM 128 KB (RAM principal) + 64 KB (VRAM)
ROM Varía según el cartucho (Máximo de 6 MB en cartuchos estándar)
Formato de ROM Cartuchos de estado sólido
Tipo de Producto Consola de Videojuegos Doméstica
Periodo de Ventas 1990 a 1999 (Occidente) / 1990 a 2003 (Japón)
Total de Unidades Vendidas 49.10 millones (Total global)
La Super Nintendo Entertainment System (SNES) se consolidó como una de las consolas más influyentes de la historia, cuya principal ventaja residió en un catálogo de juegos inigualable, especialmente en los géneros de RPG y plataformas, con joyas atemporales como The Legend of Zelda: A Link to the Past y Chrono Trigger. Su hardware, aunque inicialmente menos rápido que su rival directo, destacó por el chip de vídeo y el audio superior, además de la innovación de incluir chips de mejora dentro de los cartuchos (como el Super FX), permitiendo efectos gráficos 3D revolucionarios para la época como el famoso "Modo 7". No obstante, su desventaja inicial fue una CPU principal más lenta que la de la Sega Genesis, lo que resultaba en juegos con ralentizaciones más notorias en comparación, y un lanzamiento tardío que le hizo perder terreno en la "Guerra de Consolas" del inicio de la generación de 16 bits.