La PlayStation 4 (PS4) fue anunciada en febrero de 2013 y lanzada en noviembre de ese mismo año, marcando la entrada de Sony en la octava generación de consolas. Su desarrollo se centró en facilitar el trabajo a los desarrolladores de videojuegos, adoptando una arquitectura x86-64, y fue fuertemente impulsada por la conectividad social, con la inclusión del botón "Share" en su mando DualShock 4 para compartir contenido fácilmente. A diferencia de su predecesora, la PS3, la PS4 tuvo un lanzamiento muy exitoso, beneficiándose de una estrategia clara centrada en el jugador, una biblioteca de juegos sólida desde el inicio y un precio competitivo frente a su rival Xbox One. La consola dominó rápidamente el mercado, logrando convertirse en una de las consolas de sobremesa más vendidas de la historia de Sony, con versiones posteriores como la PS4 Slim (más compacta) y la PS4 Pro (que añadió soporte 4K y HDR).
Características
Nombre PlayStation 4 (PS4)
Fabricante Sony Interactive Entertainment
Generación Octava generación
Lanzamiento 15 de noviembre de 2013 (Norteamérica)
Unidades vendidas 117.2 millones (cifra oficial a marzo 2022)
CPU x86-64 AMD "Jaguar" de 8 núcleos
Memoria RAM 8 GB GDDR5 (Memoria unificada)
ROM Disco duro de 500 GB o 1 TB (ampliable por el usuario)
Formato de ROM Blu-ray Disc (6× CAV), DVD (8× CAV)
Tipo de Producto Videoconsola de Sobremesa
Periodo de Ventas 2013 - Presente (producción descontinuada gradualmente por regiones)
Total de Unidades Vendidas 117.2 millones
NO DISPONIBLE
La PlayStation 4 (y su modelo Pro) dominó su generación gracias a una poderosa arquitectura, ofreciendo como gran ventaja un inmenso y maduro catálogo de juegos exclusivos aclamados por la crítica (God of War, The Last of Us Part II, Marvel's Spider-Man, etc.), un diseño de consola elegante y un control DualShock 4 ergonómico y bien recibido, todo ello a un precio generalmente asequible a lo largo de su vida útil. Sin embargo, sus principales desventajas se centraron en la necesidad de pagar por la suscripción a PlayStation Plus para el juego online, un almacenamiento interno inicial limitado y, especialmente, el uso de un disco duro mecánico lento que resultaba en largos tiempos de carga en comparación con el hardware de la siguiente generación, además de un rendimiento que a menudo se limitaba a 30 cuadros por segundo en los títulos más exigentes.