La Nintendo 3DS, lanzada globalmente en 2011 como sucesora de la exitosa Nintendo DS, se distinguió por su característica principal: la capacidad de mostrar imágenes en 3D autoestereoscópico en su pantalla superior, lo que permitía ver el efecto de profundidad sin necesidad de gafas especiales. Aunque su lanzamiento inicial fue lento, lo que motivó a Nintendo a aplicar una drástica rebaja de precio poco después y compensar a los primeros compradores con juegos gratuitos, la consola logró una exitosa remontada gracias a un catálogo de juegos robusto, la introducción de revisiones de hardware como la 3DS XL (con pantallas más grandes) y, posteriormente, la familia New Nintendo 3DS (XL) que mejoró la estabilidad del 3D y la potencia, y la económica 2DS que eliminó la función 3D y la bisagra. Con un total de más de 75 millones de unidades vendidas a lo largo de su vida útil, la familia 3DS se consolidó como la última consola portátil dedicada de Nintendo, hasta el cese de su producción en 2020 para centrar los esfuerzos en la Nintendo Switch.
Características
Nombre Nintendo 3DS
Fabricante Nintendo
Generación Octava generación
Lanzamiento 26 de febrero de 2011 (Japón) / 27 de marzo de 2011 (Norteamérica)
Unidades vendidas 75.94 millones (Familia 3DS total, cifra oficial final)
CPU Dual-core ARM11 (268 MHz) + un ARM9 (para retrocompatibilidad)
Memoria RAM 128 MB FCRAM
ROM 1.5 GB de memoria flash interna
Formato de ROM Nintendo 3DS Game Card (tarjetas propietarias)
Tipo de Producto Videoconsola Portátil
Periodo de Ventas 2011 a 2020 (cese de la producción global de todos los modelos)
Total de Unidades Vendidas 75.94 millones (Familia 3DS total)
La Nintendo 3DS se consolidó como una de las consolas portátiles más exitosas de la historia, con la enorme ventaja de su efecto 3D autoestereoscópico (sin gafas), que, aunque opcional, ofreció una novedad inmersiva junto a un catálogo de juegos masivo y de alta calidad que incluye retrocompatibilidad con la biblioteca completa de Nintendo DS, asegurando cientos de horas de diversión. Sin embargo, presentó desventajas notables, como la baja resolución de sus pantallas, que hacía que los juegos de DS se vieran pixelados y el efecto 3D original exigía mantener la cabeza en una posición muy fija para evitar el ghosting, además de una batería con una autonomía inicial bastante limitada que se resolvió parcialmente en modelos posteriores.