La Nintendo Wii, lanzada en 2006, representó un cambio radical en la estrategia de Nintendo, al optar por la innovación en la jugabilidad en lugar de competir en potencia gráfica con la PlayStation 3 y la Xbox 360. Bajo el nombre en clave "Revolution", la consola se enfocó en atraer a un público amplio y casual gracias a su revolucionario controlador, el Wii Remote (o Wiimote), que detectaba movimientos físicos y transformaba las acciones del jugador en pantalla. Este enfoque inclusivo, junto con un precio de lanzamiento muy competitivo y la inclusión del juego Wii Sports, la catapultó al éxito, convirtiéndose en un fenómeno cultural que introdujo los videojuegos a millones de personas, familias y adultos mayores. A pesar de las críticas por su menor potencia y la proliferación de juegos de baja calidad, la Wii dominó la séptima generación, superando en ventas a sus competidores y demostrando que la accesibilidad y la innovación podían triunfar sobre las especificaciones técnicas.
Características
Generación Séptima generación
Lanzamiento 19 de noviembre de 2006 (Norteamérica)
Unidades vendidas 101.63 millones (cifra oficial al final de su ciclo)
CPU PowerPC "Broadway" (729 MHz)
Memoria RAM 24 MB 1T-SRAM de interfaz GDDR3 + 64 MB GDDR3 (adicionales)
ROM 512 MB de memoria flash interna
Formato de ROM Wii Optical Disc (discos de 12 cm) y Nintendo GameCube Game Disc (discos de 8 cm)
Tipo de Producto Videoconsola de Sobremesa
Periodo de Ventas 2006 a 2013 (fin de la producción del modelo original, aunque se vendió en algunos territorios hasta 2020)
Total de Unidades Vendidas 101.63 millones
La Nintendo Wii revolucionó el mercado con la ventaja de su innovador control por movimiento (Wii Remote), logrando atraer a un público masivo y casual que antes no jugaba, lo que resultó en un éxito de ventas sin precedentes, además de ofrecer un precio más accesible y retrocompatibilidad con GameCube en sus modelos originales. Sin embargo, su enfoque innovador acarreó la principal desventaja de una baja potencia gráfica en comparación con sus competidoras (PS3 y Xbox 360), lo que provocó una falta de soporte por parte de muchas compañías third-party y que los juegos multiplataforma a menudo presentaran una calidad visual inferior.