La Atari Jaguar, lanzada en 1993 en Norteamérica, representó el último y audaz intento de Atari por recuperar su relevancia en el mercado de consolas, compitiendo directamente con la Sega Mega Drive y la Super Nintendo, y posicionándose como la primera consola de 64-bits del mundo. Esta afirmación generó controversia, pues su arquitectura empleaba una compleja configuración de múltiples procesadores (3 chips, incluyendo dos RISC de 32-bits y un Motorola 68000) que trabajaban en un bus de datos de 64-bits. A pesar de su impresionante potencia técnica para la época y el lanzamiento de títulos elogiados como Alien vs. Predator, la consola sufrió enormemente por la dificultad para programar en su compleja arquitectura, lo que resultó en una escasez de juegos de calidad (software) y en el poco apoyo de desarrolladores externos. El fracaso comercial del Jaguar fue rotundo, vendiendo muy pocas unidades y marcando el final de Atari como fabricante de hardware de consolas.
Características
Nombre Atari Jaguar
Fabricante Atari Corporation
Generación Quinta generación (Comercializada como 64-bit)
Lanzamiento 23 de noviembre de 1993 (Norteamérica)
Unidades vendidas Se estima que menos de 250,000 (Algunas fuentes indican menos de 67,000 vendidas al público)
CPU Motorola 68000 (32-bit)
Velocidad de CPU 13.295 MHz
Memoria RAM 2 MB (DRAM)
ROM Varía según el cartucho
Formato de ROM Cartuchos de estado sólido (Accesorio Jaguar CD para discos)
Tipo de Producto Consola de Videojuegos Doméstica
Periodo de Ventas 1993 a 1996 (Descontinuada oficialmente)
Total de Unidades Vendidas Menos de 250,000 (Total global estimado)
La Atari Jaguar fue la última consola de Atari y la primera en ser publicitada bajo el concepto de "64 bits", siendo su principal ventaja su avanzada y compleja arquitectura de hardware con múltiples procesadores (Tom y Jerry) que, en teoría, ofrecían una potencia superior a sus rivales de 16 bits y a las incipientes consolas de 32 bits, lo que demostró un potencial técnico notable en juegos como Alien vs. Predator. Sin embargo, su desventaja fatal fue precisamente esa arquitectura inusual, que resultaba extremadamente difícil de programar para los desarrolladores externos, llevando a un catálogo de juegos muy reducido, generalmente de baja calidad, junto con un mando voluminoso y confuso, y un marketing engañoso que, combinado con un alto precio de lanzamiento, causó su estrepitoso fracaso comercial.