La Sega Master System surgió como una versión mejorada de la consola SG-1000 de Sega, siendo lanzada inicialmente en Japón en 1985 bajo el nombre de Sega Mark III. Con un diseño renovado y renombrada para Occidente como Master System, fue lanzada en Norteamérica en 1986 y en Europa en 1987, marcando la entrada de Sega en la "Guerra de Consolas" contra la todopoderosa Nintendo Entertainment System (NES). A pesar de poseer un hardware superior, no logró arrebatarle el dominio a Nintendo en Japón y Norteamérica debido, en parte, a las agresivas tácticas de marketing y licencias de su competidora. No obstante, la Master System se convirtió en un gran éxito y en la plataforma líder en mercados como Europa y Brasil, donde fue distribuida por empresas como TecToy, logrando un ciclo de vida extraordinariamente largo y ayudando a Sega a establecer una base de usuarios sólida antes del lanzamiento de su sucesora, la Mega Drive.
Características
Nombre Sega Master System (SMS)
Fabricante Sega Corporation
Generación Tercera generación (8-bit)
Lanzamiento 20 de octubre de 1985 (Japón, como Mark III) / 1986 (Norteamérica)
Unidades vendidas Se estima entre 10 y 13 millones (Cifra global de la época, sin incluir variantes de Tectoy)
CPU Zilog Z80A (8-bit)
Velocidad de CPU 3.58 MHz
Memoria RAM 8 kB (RAM principal) / 16 kB VRAM (Vídeo)
ROM 8 kB (BIOS interna)
Formato de ROM Cartuchos (4 Mbit) y Sega Cards (256 Kbit)
Tipo de Producto Consola de Videojuegos Doméstica
Periodo de Ventas 1985 a 1996 (Oficialmente) / Continúa vendiéndose en Brasil con nuevas versiones.
Total de Unidades Vendidas Más de 20 millones (Incluyendo el éxito masivo en Brasil, donde se vendieron millones de unidades adicionales)
La Sega Master System fue la principal competidora de Nintendo en la era de los 8 bits y se destacó por ser técnicamente superior a la NES, siendo su principal ventaja contar con un mejor hardware gráfico (más colores en pantalla) y una arquitectura que permitía periféricos innovadores como las gafas 3D y los juegos en formato "tarjeta", lo que propició grandes juegos de arcade y RPG exclusivos, especialmente popularizados en Europa y Brasil. Sin embargo, su enorme desventaja fue la debilidad de Sega en el crucial mercado norteamericano, donde Nintendo ejercía un control casi monopolístico sobre los desarrolladores (third-parties), lo que resultó en una biblioteca de juegos más pequeña y limitada en comparación con la NES, y en una falta de apoyo de software que finalmente obstaculizó su éxito a nivel global.